Kensington Gardens

Abiertos al público en 1841, los jardines reales del Palacio de Kensington son, hoy en día, el lugar ideal para olvidarse de las prisas de la ciudad y tomarse un respiro.

Un jardín real para todos

En 1689 Guillermo III compró una pequeña parte de terreno de Hyde Park, junto con un antiguo caserón conocido como Nottingham house para convertirlo en los jardines y el Palacio de Kensington.

Los Jardines de Kensington fueron creciendo y ganándole terreno a Hyde Park mientras se convertían en un precioso espacio ajardinado que todos querían visitar. Aunque se trataba de los jardines reales, sólo estaban separados de Hyde Park por una zanja y los ciudadanos londinenses podían disfrutar de ellos libremente.

Paseo por Kensington Gardens

Además de disfrutar de la tranquilidad ofrecida por el espacio verde, los jardines poseen algunos puntos de interés que merece la pena visitar, como el Palacio de Kensington, el Memorial de la Princesa Diana de Gales, la estatua de bronce dedicada a Peter Pan o la bella Orangery, un antiguo invernadero en el que se puede tomar un delicioso té inglés.

Horario

Todos los días desde las 6:00 hasta el atardecer.

Transporte

Metro: High Street Kensington, líneas District y Circle; Queensway, línea Central.
Autobús: líneas 9, 10, 49, 52, 70, 94, 148, 390 y 452.